jueves, octubre 12, 2006



El Imperio acaba de conquistar definitivamente la mayor parte de la isla, esa isla que tanto ha costado en vidas y recursos por fin ya está casi totalmente dentro de la civilización.
Desde que comenzó la invasión ha pasado tiempo, mucho tiempo, y un buen número de aquellos valerosos legionarios murieron, pero otros muchos se quedaron aquí para siempre, como lo que ya ran por derecho propio después de tantos años de servicio al Imperio: ciudadanos con tierras propias en las zonas más fértiles de esta parte del Imperio.

Después de todo, habían pasado aquí casi toda su vida y era su justa recompensa, tal y como quedaba establecido en ese contrato que firmaron hace ya tantos años.